Pota, pulpo y langostinos en su punto, bañados en leche de tigre bien picante con ese toque norteño que nos caracteriza. Acompañado de choclo desgranado, cancha serrana y camote. El mar en un plato.
La pura sazón del puerto en un ceviche de pota. Tradición de carretilla que te transporta al callao.
Pescado fresco en leche de tigre bien picante, con cebolla morada y culantro. La receta que el Tío Perico nunca escribió-- porque no hacía falta.